La entrada en vigor de las nuevas normas de la UE que introducen requisitos mínimos de reparabilidad y puntuaciones de reparación para teléfonos inteligentes y tabletas supone un avance significativo hacia la mejora de la circularidad del sector. Sin embargo, la presión de la industria ha logrado frenar medidas más ambiciosas que habrían garantizado una auténtica reparabilidad por parte de los usuarios. La coalición Right to Repair Europe sigue comprometida con la defensa de derechos más sólidos y prácticas más justas.

La buena noticia: nos acercamos a los dispositivos con una vida útil de siete años y habrá más transparencia sobre la reparabilidad en el momento de la venta.

La normativa trae consigo avances prometedores. Los fabricantes estarán obligados a facilitar el acceso a la información sobre reparación y mantenimiento, así como a las piezas de recambio, a los reparadores profesionales y a los usuarios finales durante al menos siete años después de que un producto haya sido retirado del mercado. Las actualizaciones de software deberán estar disponibles durante al menos cinco años.

En términos de durabilidad, los teléfonos inteligentes actuales deben soportar al menos 45 caídas accidentales sin perder funcionalidad. Además, las baterías deben conservar al menos el 80 % de su capacidad original tras 800 ciclos de carga.

A partir del 20 de junio de 2025, se introducirá en la UE una nueva etiqueta energética para teléfonos inteligentes y tabletas. Por primera vez, esta etiqueta evaluará no solo la eficiencia energética, sino también la fiabilidad, durabilidad y reparabilidad. Aunque ayudará a orientar a los consumidores hacia dispositivos más duraderos y reparables, lamentamos que la etiqueta no incluya el coste de las piezas de repuesto. Este elemento se incluye en el Índice de Reparabilidad francés (que ya se ha suprimido para los teléfonos inteligentes, como ocurrirá en el futuro con cualquier producto cubierto por una etiqueta de reparación europea) y es fundamental para la concienciación real de los consumidores.

Siguen existiendo barreras: el coste, los bloqueos de software, la sustituibilidad de las pantallas y el acceso limitado a las piezas.

A pesar de los avances positivos, se han desaprovechado muchas oportunidades para lograr un progreso significativo.

Una de las principales preocupaciones es el coste de los recambios. Según las nuevas normas, los fabricantes solo deben proporcionar precios orientativos previos a impuestos, lo que significa que no están obligados a realmente cumplir los precios declarados. La coalición Right to Repair Europe seguirá luchando por precios justos y unos Índices de Reparabilidad más precisos, sobre todo a medida que se desarrollen futuros Índices de Reparabilidad para ordenadores portátiles y otros dispositivos. 

Otra cuestión importante es el uso continuado del emparejamiento de piezas (part pairing), una práctica de software que restringe las reparaciones al vincular componentes individuales a un dispositivo específico. Esto permite a los fabricantes impedir las reparaciones independientes o desactivar determinadas funciones si se utilizan piezas no originales. Aunque pedimos la prohibición total de esta práctica, sigue estando permitida en la nueva normativa. Cuando la normativa entre en vigor, cualquier sustitución de componentes clave requerirá que los reparadores o restauradores profesionales notifiquen al fabricante y soliciten una autorización de reparación. Esto limita la capacidad tanto de los usuarios finales como de los profesionales de la reparación para utilizar piezas que no sean originales y puede reducir la funcionalidad de los componentes sustituidos.

La normativa obliga a los fabricantes a poner a disposición de los reparadores profesionales 15 tipos de piezas de repuesto. Sin embargo, solo cinco piezas serán accesibles para los usuarios finales y las iniciativas de reparación comunitarias, como los «repair cafés». Esta lista excluye componentes importantes como conjuntos de cámaras y conectores de audio externos. Además, si los fabricantes cumplen determinados umbrales de durabilidad para las baterías, no tendrán que ponerlas a disposición de los consumidores.

Un resultado particularmente decepcionante tiene que ver con la reparación de pantallas. Aunque las pantallas deben seguir deben seguir al alcance de los usuarios finales, una corrección de última hora significa que, al final, no es necesario que los usuarios puedan sustituirlas con herramientas básicas, como se establecía en el texto votado y publicado originalmente. En cambio, los requisitos finales, más indulgentes, solo exigen que los profesionales puedan sustituir los componentes utilizando herramientas disponibles en el mercado (que podrían ser bastante caras) en un taller. Este cambio socava la accesibilidad y, en esencia, mantiene el statu quo, sin impulsar ninguna innovación real en materia de diseño ecológico.

A pesar de estos contratiempos, es importante recordar que esta normativa no habría visto la luz sin los incansables esfuerzos de nuestra coalición, sus socios y simpatizantes. Aunque celebramos su entrada en vigor, aún nos queda mucho trabajo. Será esencial realizar un seguimiento exhaustivo de su aplicación, especialmente en lo que respecta al cumplimiento y al impacto real. Algunos cambios deberían ser visibles de inmediato: las etiquetas de reparabilidad deberían aparecer en todos los modelos existentes disponibles en tienda, incluso en los comercializados antes del 20 de junio de 2025, y los fabricantes ya deberían publicar en línea listas indicativas de precios de las piezas de repuesto.

Estas nuevas normas se enmarcan en el Reglamento (UE) 2023/1670 sobre diseño ecológico, que se aplica a los teléfonos móviles, los teléfonos inalámbricos y las tabletas. Al mismo tiempo, la Comisión Europea ha publicado el Reglamento Delegado (UE) 2023/1669, por el que se establecen los requisitos de etiquetado energético. Para obtener más información, visite: Requisitos de diseño ecológico para teléfonos inteligentes y tabletas (acto corrector del Reglamento (UE) 2023/1670)

Contacto: Cristina Ganapini – info@repair.eu